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Vol. 91. Núm. 2.
Páginas 153-298 (Abril - Junio 2026)
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¿Tumor neuroendocrino o carcinoma neuroendocrino? Una terminología que lo cambia todo

Neuroendocrine tumor or neuroendocrine carcinoma? Terminology changes everything
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J.A. Teco Cortes
Autor para correspondencia
javiertc924@hotmail.com

Autor para correspondencia. Vasco de Quiroga 15, Belisario Domínguez Secc 16, Tlalpan, 14080 Ciudad de México, CDMX. Teléfono: +2299150019.
Departamento de Anatomía Patológica, Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición «Salvador Zubirán», Tlalpan, Ciudad de México, México
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Tabla 1. Clasificación de la OMS, quinta edición, para las neoplasias neuroendocrinas del tracto gastrointestinal y pancreatobiliar
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A los Editores,

Con relación al caso presentado por el Dr. Cruz-Contreras et al.1, sobre una «Tumoración neuroendocrina del íleon», se concluye un diagnóstico que por sí mismo resulta contradictorio, por lo que considero se deben aclarar algunos puntos, incluyendo la nomenclatura actual.

Comentan al inicio de la carta científica que las neoplasias neuroendocrinas se originan de células localizadas en el sistema neuroendocrino, sin embargo, se debe aclarar que también se presentan en órganos que no se consideran parte de este sistema, como en el caso de la vía aérea o el tracto genital, entre otros2.

Posterior a su abordaje, la conclusión del caso fue de «carcinoma con patrón neuroendocrino moderadamente diferenciado… con pruebas de inmunohistoquímica confirmatorias del diagnóstico». Lo primero es aclarar que el término «neuroendocrino» no corresponde a un patrón, sino más bien a una forma de diferenciación. Un patrón corresponde a la forma de crecimiento y disposición (o arquitectura) de las células, como «en nidos», «sólido», «en trabéculas», entre otros.

Más importante es conocer bien la clasificación de las neoplasias neuroendocrinas (NNE), de acuerdo a la quinta y a la fecha actual clasificación de la OMS2. Se dividen en tumores neuroendocrinos (TNE) bien diferenciados, que a su vez se subdividen de acuerdo con el índice proliferativo en tres grados (G1, G2 y G3); por otro lado, están los carcinomas neuroendocrinos (CNE) divididos de acuerdo a la morfología en células grandes y células pequeñas (tabla 1). Por definición los CNE son pobremente diferenciados, de hecho, en la clasificación actual de la OMS no hay cabida para lo «moderadamente diferenciado».

Tabla 1.

Clasificación de la OMS, quinta edición, para las neoplasias neuroendocrinas del tracto gastrointestinal y pancreatobiliar

Neoplasia neuroendocrina  Categoría  Conteo de mitosis  Índice proliferativo por Ki-67 
Neoplasia neuroendocrina bien diferenciada  NET, grado 1  Menos de 2 mitosis en 2mm2  Menor al 3% 
  NET, grado 2  De 2 a 20 mitosis en 2mm2  Del 3 al 20% 
  NET, grado 3  Más de 20 mitosis en 2mm2  Más del 20% 
Carcinoma neuroendocrino pobremente diferenciado  NEC de células pequeñas  Más de 20 mitosis en 2mm2  Más del 20% (a menudo más del 70%) 
  NEC de células grandes  Más de 20 mitosis en 2mm2  Más del 20% (a menudo más del 70%) 

NEC: para carcinoma neuroendocrino, siglas en inglés; NET: tumor neuroendocrino, siglas en inglés; OMS; Organización Mundial de la Salud.

La distinción entre un TNE y un CNE es primordialmente morfológica, y en caso de dudas, sobre todo con los TNE grado 3, existen marcadores de inmunohistoquímica que pueden ayudar a diferenciarlos, como ATRX y p53, en virtud de que, aunque comparten la diferenciación neuroendocrina, se consideran tumores biológicamente diferentes, derivados de vías moleculares distintas3. La diferenciación neuroendocrina se corrobora con marcadores como cromogranina, sinaptofisina (siendo el menos específico) e INSM1, siendo actualmente ya no recomendable el uso de CD56.

Su adecuada clasificación es trascendental, ya que el tratamiento y pronóstico son radicalmente diferentes. Los TNE suelen ser abordados con resecciones curativas, uso de análogos de somatostatina, terapia con radionúclidos receptores de péptidos, o en pocos casos con terapia adyuvante basada en alquilantes. Los CNE son tratados con terapias sistémicas agresivas por su comportamiento altamente maligno, con quimioterapia basada en platinos y etopósido, con tasas de supervivencia menores a un año a pesar del tratamiento4.

La mención específica del Ki-67 es importante porque su uso no se limita a la determinación del grado de los TNE, el punto de corte del 10% también guía las decisiones quirúrgicas y el tratamiento médico5.

La adecuada clasificación de las NNE impacta directamente en el tratamiento, seguimiento y pronóstico de los pacientes afectados, haciendo imprescindible la actualización en la terminología, y una estrecha comunicación entre el patólogo y el clínico.

Financiación

La presente investigación no ha recibido ayudas específicas provenientes de agencias del sector público, sector comercial o entidades sin ánimo de lucro.

Conflicto de intereses

El autor declara no tener ningún conflicto de intereses.

Referencias
[1]
S. Cruz-Contreras, D. Becerril-Mireles, I. Becerril-Gómez, et al.
Tumoración neuroendocrina del íleon, el desenlace de un diagnóstico inoportuno.
Rev Gastroenterol Mex, 90 (2025), pp. 493-494
[2]
5th ed, International Agency for Research on Cancer; (WHO classification of tumours series, (2025),
[3]
G. Rindi, O. Mete, S. Uccella, et al.
Overview of the 2022 WHO Classification of Neuroendocrine Neoplasms.
Endocr Pathol, 33 (2022), pp. 115-154
[4]
B.L. Sun, H. Ding, X. Sun.
Histopathologic and genetic distinction of well-differentiated grade 3 neuroendocrine tumor versus poorly-differentiated neuroendocrine carcinoma in high-grade neuroendocrine neoplasms.
Am J Clin Pathol, 163 (2025), pp. 804-814
[5]
M. Pavel, K. Öberg, M. Falconi, et al.
Gastroenteropancreatic neuroendocrine neoplasms: ESMO Clinical Practice Guidelines for diagnosis, treatment and follow-up.
Ann Oncol, 31 (2020), pp. 844-860
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